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martes, 11 de agosto de 2020

Impulsando fortalezas con un Liderazgo Épico

Hoy les comparto contenido centrado en el arte del Liderazgo, aquella habilidad que, en  tiempos como los que vivimos se requiere alimentar con recursos psicosociales y emocionales. Un buen amigo me solía decir: “Marcia…tenemos que trabajar por un Liderazgo Épico y hoy cobra trascendente relevancia”.


¿Qué es un liderazgo épico?

Podríamos definirlo como aquel que acompaña en el camino de las derrotas y de los triunfos, el que marca historias junto a su equipo, aquella persona que se lidera a si mismo y entrega lo mejor a su equipo. Además, enseña y evalúa. Siiiii ¡¡¡ Evalúa, no corrige…!!!! ya que, si nos centramos en el corregir constantemente, estamos liderando en base a las debilidades y al error, lo que dificulta el camino del crecimiento individual, grupal y organizacional.

Cuando lideras descubriendo fortalezas, “evalúas” …estimas, aprecias y calculas el valor de una persona. En ese momento se genera un espacio de mejora, para identificar una urgencia NO ignorable, la cual se convertirá en un factor impulsor para el logro de un objetivo individual y/o grupal.

Cuando llegas por primera vez a un lugar, para estar a cargo de un equipo, ¿Qué es lo primero que haces?


Si bien, el punto inicial es saludarlos, conocerlos; pienso que lo constructivo, es encontrar y valorar las fortalezas de cada uno de los integrantes del equipo, porque pienso que alimenta el alma. Es un momento muy valioso, que debes invertir y ocuparte si quieres desarrollar un liderazgo épico.

Si bien te puede sonar algo conocido, la ejecución del encontrar las fortalezas de otra persona no siempre es fácil. Hay personas introvertidas, que a veces no quieren darse a conocer o bien transitan por un esquema transaccional y en ocasiones se encuentran ausentes de expectativas, lo que dificulta aún más, liderar en base a las fortalezas.

Por lo general nos enseñan técnicas para el autoconocimiento de uno mismo, sin embargo, identificarlas en otras personas es más complejo; conlleva tiempo, entrega, paciencia y amar lo que haces.

Partamos por contextualizar las Fortalezas….

En la psicología positiva, según Martín Seligma, las fortalezas se pueden definir como, el estudio científico de las experiencias positivas, los rasgos individuales positivos, que ayudan a mejorar la calidad de vida de los individuos.

Si observamos el término técnico, en un entorno laboral, las fortalezas corresponden a un patrón en la forma de pensar, sentir y hacer; que permite crear valor de manera natural y energizante, para el logro de un objetivo común.

Por esta razón, cuando estimulas y potencias las fortalezas, la energía vigorosa se multiplica, se contagia, en los integrantes de un equipo y puedes llegar a tener conversaciones de retroalimentación muy poderosas y benéficas para ambas partes (colaborador y líder); que avanzan en pro de las expectativas personales v/s los objetivos del equipo y la organización.


Por otra parte, conocemos la zona de confort, donde la experiencia actual está al límite. Luego viene la zona de aprendizaje o desconocida, aquella que a veces nos hace huir o bien nos hace crecer. También existe la zona de pánico, cuando te bloqueas y el miedo te paraliza.

El gran desafío para un liderazgo épico es transitar e identificar aquellas zonas.

¿En qué zona te encuentras hoy?

Cuando llegas a la zona de pánico, el miedo no debe congelarte, por el contrario te debe movilizar a construir una nueva historia, acciones que te permitan orientar al equipo, en búsqueda de un bien común, entregarles seguridad y confianza, enseñarles estrategias, fortalecer sus fortalezas, virtudes y habilidades, ya sean técnicas u actitudinales.

De esta manera, estarás contribuyendo no solo a lograr un liderazgo épico, sino también a entregar valor y satisfacción, y lo más importante acompañar el camino de tu equipo hacia la colaboración, a una sociedad más justa, criteriosa, integra y servicial.

“Las fortalezas traducen valores y virtudes (La Doble V), una formula que construye mejores seres humanos y una mejor sociedad”


viernes, 5 de junio de 2020

Impulsando la Doble V: Valores y Virtudes

EDUCAR EN DOBLE V: "VALORES y VIRTUDES"



En los tiempos que transitamos, se hace imperioso, el fortalecimiento de valores, la formación de actitudes y virtudes, que finalmente se transformen en hábitos, sobre todo en los niños (as) y adolescentes, a manera de favorecer su desarrollo social, respetar nuestra civilidad y mejorar el bienestar de la comunidad en que vivimos, para así contribuir a una sociedad mas respetuosa y equilibrada.

Llanes (2002) considera la etapa de la niñez como la idónea para adquirir los elementos básicos para cuidar y desarrollar la existencia, ya que es el periodo de apertura al mundo de la ética y es preciso aprovecharlo para cimentar sólidamente una moral recta.

La importancia de educar en valores según Garza y Patiño (2000), señalan que no se debe educar pensando solamente en que se logren habilidades intelectuales, sino que se debe buscar la formación de un ser humano integral, por lo tanto una educación en valores y virtudes contribuye a desenvolverse mas fluidamente en sociedad, orientando las acciones de cada persona en una dirección sustentable de desarrollo.

Los niños deben tener modelos a seguir que les marquen pautas a practicar dicho valor durante toda su vida y estos esquemas van de la mano con los valores de la sinceridad, amabilidad, humanidad, comprensión, autoestima y aprecio; permitiendo tener una mejor convivencia en su entorno.

Finalmente debemos prestar atención, a las actitudes cotidianas, aquellas que a veces discriminan, hay que reconocerlas, dialogarlas y accionar técnicas que permitan cambiarlas. Desarrollar competencias psicosociales, que nos permitan observar, escuchar, entender a la otra parte (empatía).

Según Carrera et al. (2003) Una técnica que fortalece una educación cívica y moral, y que permite lograr una educación integra, “es el juego, la dinámica”; puesto que permite el fortalecimiento del apoyo mutuo, la cooperación, comunicarnos de manera más efectiva así como la promoción de actividades que suscitan responsabilidades, deberes y fomentan la confianza en uno mismo, la autoestima, la solidaridad, la equidad, la justicia y el respeto por los demás.

¡ Los invito a impulsar la doble V ¡


Reflexiones de Cuarentena: "La curva de la vida"

     En Estado Consciente y Presente Pensando en nuestra historia laboral y de formación ¿A cuantos talleres, seminarios y conferencia...